Por Gabriel Martínez, Sr Communications Executive
Este es el Radar IA #04. Un nuevo corte para observar cómo la inteligencia artificial ya no solo transforma la publicidad, sino que empieza a definir posturas, modelos de negocio y límites éticos. Este mes, la conversación se movió hacia escenarios de alto impacto, medición real y una pregunta incómoda: ¿estamos usando la IA para crear valor o solo para producir más rápido?
1) IA en el Super Bowl: cuando el debate ya es público
La inteligencia artificial llegó al escenario más visible de la publicidad global: el Super Bowl. Anthropic debutó con un anuncio donde defiende que su asistente Claude permanecerá libre de publicidad, contrastando con otros modelos que exploran monetización vía anuncios en interfaces conversacionales. Más que una campaña, fue una declaración estratégica: la confianza del usuario se convierte en activo central y la publicidad deja de ser una decisión técnica para convertirse en una postura de marca.
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2) La publicidad generada por IA crece, pero no siempre conecta
El uso de IA para producir campañas sigue expandiéndose a gran velocidad. Sin embargo, varios análisis recientes señalan que muchas piezas generadas con IA empiezan a percibirse como genéricas, carentes de emoción o desconectadas del contexto cultural. El problema no es la tecnología, sino la ausencia de dirección creativa clara. La industria empieza a notar que automatizar sin criterio puede erosionar valor de marca.
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3) Mucha IA, poca medición: el gran talón de Aquiles
Un estudio reciente revela que el 75% de los profesionales del marketing considera que sus sistemas de medición no están preparados para evaluar correctamente el impacto de iniciativas impulsadas por IA. Se genera más contenido, se optimizan procesos, pero sigue siendo difícil vincular esos esfuerzos con resultados de negocio reales. La brecha entre producción y efectividad se vuelve cada vez más evidente.
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4) Cuando la IA deja de impresionar y empieza a exigir resultados
La narrativa alrededor de la IA está cambiando. Ya no sorprende; ahora se le pide impacto tangible. Un análisis sectorial reciente apunta a que las marcas comienzan a evaluar la IA no por lo novedosa, sino por su capacidad de integrarse estratégicamente y generar valor sostenido. La etapa del “wow” quedó atrás; entramos en la fase de decisiones incómodas y rendición de cuentas.
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Esta cuarta entrega de Radar IA deja algo claro: la inteligencia artificial ya no está tocando la puerta, está sentada en la mesa de decisiones. Lo interesante no será ver qué hace la tecnología, sino qué decisiones tomamos nosotros frente a ella. Algunas señales apenas comienzan a asomarse y prometen cambiar el juego más rápido de lo que creemos. De eso hablaremos muy pronto.