Por Ana Cupa, Audiovisual Production Lead
Al finalizar cada semana me doy cuenta de la cantidad de reuniones, llamadas y presentaciones que debemos llevar a cabo y cada una de ellas se basa en la comunicación y cómo lo comunicamos.
Aquí unos datos relevantes: sólo el 7% del mensaje que decimos tiene que ver con el uso correcto del lenguaje, el 38% depende del tono de voz con el que abordemos la conversación y el 55% viene del lenguaje corporal (si es que estamos de manera presencial), por lo que la mayor parte del mensaje recae en la seguridad y objetividad de cómo decimos las cosas más allá del mensaje mismo.
Por lo anterior, me gustaría compartir algunos hacks para poder abordar las conversaciones:
- Decir todo lo que está en nuestra cabeza, minimiza y diluye el objetivo del mensaje.
- Rebuscado es igual a inexplicable y por consiguiente, incomprensible.
- Preparemos la reunión, un pequeño script, unos bullets para puntualizar la comunicación y apegarse a ella siempre ayuda a no divagar.
- Realicemos dos preguntas importantes: ¿Cuál es el objetivo de la reunión? y ¿qué se quiere resolver?
- Dejemos de lado egos y volvamos la conversación como parte del trabajo en equipo.
- Empaticemos, siempre.
- Cerremos con un call to action y siguientes pasos.
“….Great writing is all about the power of delete words”, mismo caso en las conversaciones.
Si logramos ser eficaces y puntuales en las reuniones que tenemos, lograremos abreviarlas y volver más ligero nuestro día, evitaríamos estar de junta en junta, aumentaría nuestra productividad y alcanzaríamos más rápido los objetivos que nos hayamos planteado.