Generar una imagen con inteligencia artificial puede parecer tan sencillo como escribir una idea y presionar un botón. Pero cuando el resultado no se parece a lo que imaginamos, el problema no siempre está en la herramienta.

Muchas veces, está en la dirección que le damos.

Tu prompt es demasiado general

Pedir “una imagen futurista” deja abiertas demasiadas posibilidades. ¿Qué tipo de futuro? ¿En qué espacio sucede? ¿Qué colores predominan? ¿Cuál es el sujeto principal? ¿Qué atmósfera debe transmitir?

Un prompt más claro puede definir:

  • Sujeto.
  • Espacio.
  • Iluminación.
  • Paleta de color.
  • Perspectiva.
  • Atmósfera.
  • Estilo visual.

La clave está en dar instrucciones claras y reducir las posibles interpretaciones.

No utilizas referencias visuales

Una imagen puede comunicar una dirección estética con mayor precisión que una lista de adjetivos.

Krea permite agregar hasta cuatro referencias de estilo y ajustar la influencia de cada una. También cuenta con moodboards para establecer una misma paleta, textura y atmósfera a lo largo de distintas generaciones. (Documentación de Krea)

Si quieres una composición editorial, una iluminación específica o determinado tratamiento de color, mostrar una referencia puede ser más efectivo que intentar describirla desde cero.

Mezclas demasiados estilos

“Editorial, anime, collage, cinematográfico, 3D y minimalista” puede sonar como una gran idea, pero cada estilo introduce reglas visuales distintas.

Cuando una instrucción intenta abarcar demasiadas direcciones, la imagen pierde intención. Es mejor elegir uno o dos estilos principales y definir cuál debe dominar.

No explicas cómo quieres que se vea

Describir lo que aparece en la imagen es apenas una parte del prompt. También necesitas explicar cómo debe presentarse.

Por ejemplo:

  • Tipo de encuadre.
  • Dirección de la luz.
  • Texturas.
  • Profundidad.
  • Movimiento.
  • Contraste.
  • Elementos que deben evitarse.

La dirección visual también se escribe.

Esperas que la primera imagen sea definitiva

Generar es el inicio del proceso, no necesariamente el resultado final.

La primera imagen puede servir para descubrir qué funciona, qué falta y qué necesita cambiar. Lo ideal es ajustar una variable a la vez: primero la composición, después la luz, el color o la intensidad del estilo.

Krea incluso recomienda mantener el prompt y modificar un control por vez para identificar qué provoca cada cambio visual. (Krea 2)

Un mejor prompt responde tres preguntas

Antes de generar, pregúntate:

¿Qué quiero mostrar?
El sujeto, la acción y el espacio.

¿Cómo quiero que se vea?
El estilo, la luz, la composición y la textura.

¿Qué quiero transmitir?
La emoción, el tono y la intención.

¿Tú qué herramienta utilizas para generar imágenes y qué es lo que más trabajo te cuesta al escribir un prompt?