Junio llega y los arcoíris aparecen en logos, campañas y mensajes de apoyo. Pero vale la pena preguntarnos: ¿qué pasa cuando ese apoyo solo dura un mes?

A esto se le conoce como pinkwashing: cuando una marca utiliza símbolos o discursos relacionados con la comunidad LGBTQ+ para proyectar una imagen inclusiva, sin respaldarla con acciones reales.

Y las personas sí lo notan. De acuerdo con el reporte Pride in the Marketplace 2026 de la HRC Foundation:

  • 71.5% de las personas LGBTQ+ compran menos a marcas que se perciben como menos comprometidas con la inclusión.
  • 69.4% han dejado de comprarles por completo, al menos en algunas ocasiones.
  • 69.5% aumentan su gasto en empresas que consideran verdaderamente inclusivas.
  • 65% eligen intencionalmente marcas comprometidas con la diversidad e inclusión.

Por eso, más allá de una campaña de Pride, es importante preguntarnos si los mensajes están respaldados por políticas internas inclusivas, espacios seguros, apoyo constante a la comunidad y acciones reales durante todo el año.

Como agencia, tenemos la responsabilidad de acompañar a las marcas para que la inclusión no se quede solo en la comunicación, sino que se traduzca en impacto real.

La pregunta final es: ¿Estás construyendo inclusión o solo viéndote inclusivo?