Por Gabriel Martínez, Sr Communications Executive
Como empieza a ser costumbre, me di a la tarea de hacer un research de las tendencias que realmente importan, no para perseguirlas como moda pasajera, sino para entenderlas, cuestionarlas y decidir cuáles merecen un lugar en tu marca. Porque el diseño publicitario rumbo a 2026 no va de acumular estilos, va de tomar postura, afinar criterio y diseñar con intención en un entorno cada vez más ruidoso.
Si 2024 fue “todo puede ser IA” y 2025 fue “todo se ve como IA”, 2026 pinta como el año en que el diseño publicitario vuelve a hacer lo que siempre debió: ganarse la atención con intención, no con fuegos artificiales. La palabra clave no es “nuevo”, es significativo.
Para armar esta nota me apoyé en reportes y lecturas recientes de actores que suelen marcar agenda en creatividad, marketing y diseño (Adobe, Canva, Kantar, dentsu, y prensa especializada en diseño). Aquí va el destilado: lo más vigente, lo más aplicable, y lo que conviene tomar con pinzas.
1) “Imperfecto” con propósito: menos plástico, más humano
Hay una reacción clara contra la perfección “de catálogo” y contra la estética genérica que dejó la generación masiva con IA. En 2026 se impone una idea: la imperfección como firma.
- Texturas reales, trazos, grano, collage, accidentes controlados.
- Composición “menos pulida” pero más personal.
- Estética que se siente hecha por alguien, no por “algo”.
Canva lo plantea como Imperfect by Design: recuperar control creativo y usar la IA “a nuestro modo”, sin perseguir el algoritmo.
Y Creative Bloq lo aterriza aún más: el regreso de lo táctil y lo artesanal como contrapeso a lo sintético.
Implicación publicitaria: si tu marca comunica “cercanía”, “hecho con cuidado” o “tradición”, 2026 te favorece… siempre que lo demuestres con craft, no con un filtro.
2) Identidades multisensoriales: el branding ya no es estático
El “logo y ya” se queda corto. En 2026 crece el enfoque a sistemas vivos: identidades que cambian según canal, contexto y momento.
- Motion como parte del ADN (no como “adaptación”).
- Lenguajes visuales que responden: microinteracciones, animación, tipografía cinética.
- Mundos de marca más atmosféricos: profundidad, 3D, blur, gradientes, textura.
Adobe empuja fuerte la idea de visuales que activan sentidos y emoción (no solo “se ven”, se “sienten”).
Creative Bloq lo resume brutal: el público ya espera identidades que “reaccionen, evolucionen y se sientan vivas”.
Implicación publicitaria: si tu campaña no se mueve (literal o narrativamente), va a parecer un cartel pegado en un mundo que ya es pantalla.
3) Surreal útil: lo raro funciona… cuando comunica
El surrealismo regresa, pero no como “arte por arte”: como herramienta de corte en un feed saturado.
Canva lo llama Reality Warp: mezclar editorial con distorsión, liminalidad, lo uncanny, y abrazar lo extraño como lenguaje contemporáneo.
Adobe también identifica este giro hacia lo sensorial y lo lúdico/surreal como parte del panorama 2026.
Regla conservadora (la que salva presupuestos): si lo raro no se entiende en 2 segundos, no es vanguardia; es ruido caro.
4) Craft + IA: la máquina aprende “oficios”… y eso cambia el estándar
Lo interesante no es que la IA haga cosas nuevas. Es que empieza a reanimar técnicas viejas (grabado, woodcut, ornamento, tipografía gótica) y eso vuelve a poner de moda estéticas con herencia.
Creative Bloq reporta justo esa “necromancia creativa”: lo generativo acorta la brecha para recrear estilos tradicionales dentro de flujos modernos.
Implicación publicitaria: veremos más campañas con “sabor a taller” (artesanía visual), pero hechas a velocidad digital. La diferenciación no será “usar IA”, será tener criterio (y buen gusto… que sigue siendo escaso).
5) “Prompt Playground”: estética tech, data y UI como recurso creativo
En 2026 la cultura digital se vuelve estética: interfaces, código, menús, data viz y “look de sistema” entran al lenguaje publicitario (con nostalgia computacional incluida).
Canva lo describe tal cual: elementos “aburridos” como spreadsheets o dropdowns se vuelven playground visual y sube el interés por data viz animada y estilos lo-fi/retro-tech.
Implicación publicitaria: ideal para marcas tech, fintech, B2B y productos complejos: convertir “lo técnico” en un lenguaje aspiracional y claro (sin marear al usuario).
6) Más video, más variantes, más fricción operativa: el diseño se vuelve sistema
La tendencia creativa grande es también operativa: producir más piezas, en más formatos, más rápido, sin matar coherencia.
Un reporte de Smartly (con encuesta a 450 marketers) muestra que la IA ya se usa para escalar creatividad, pero también evidencia el cuello de botella: lanzar campañas sigue tomando semanas para muchos equipos.
Implicación publicitaria: 2026 premia a quien tenga:
- biblioteca modular de assets
- guías claras de marca
- plantillas y motion systems
- y una cadena de producción sin “pasamanos” eterno
(Traducción: menos héroes, más proceso.)
7) Inclusión auténtica y “valores con columna”: menos performance, más consistencia
En diseño publicitario esto se traduce en casting, dirección de arte, lenguaje y representación sin pose. Kantar lo plantea como una prioridad 2026: inclusión auténtica que impulsa crecimiento, no mensajes performativos.
Implicación publicitaria: la coherencia importa más que el statement. La gente perdona menos el oportunismo (y con razón).
Si quieres que estas tendencias se traduzcan en trabajo efectivo (no en un moodboard eterno), yo lo bajaría a 4 decisiones prácticas:
- Vuelve conservador lo importante
Claridad, consistencia, jerarquía, legibilidad, y craft. Las modas cambian; esos no.
- Define tu “firma humana”
Qué se mantiene artesanal, imperfecto, físico o emocional en tu marca, aunque uses IA.
- Construye un sistema, no una campaña
Motion, tipografía, texturas, layout: todo debe vivir como kit, no como pieza única.
- Usa lo surreal como cuchillo, no como disfraz
Raro para cortar la saturación, pero con mensaje legible.
Desde mi trinchera, el 2026 lo veo como un punto de madurez para la industria: menos obsesión por lo nuevo, más respeto por lo bien hecho. Creo en el diseño que resuelve, que se sostiene en el tiempo y que refleja una visión clara, incluso cuando usa tecnología de punta. Las herramientas cambian, las tendencias rotan, pero el criterio, el craft y la coherencia siguen siendo el verdadero diferencial. Y eso, por más futuro que venga, no pasa de moda.